top of page


Escoliosis y Pilates personalizado: cuando tu cuerpo no encaja en la idea de “derecho”
Hay una escena que se repite más de lo que la gente dice. Te mirás en un espejo cualquiera, no de esos con luces perfectas: el del baño, medio empañado, apurada. Y ves algo que ya conocés, pero igual te pincha: un hombro un poco más arriba, una cintura que “corta” distinto, una espalda que parece tener su propia dirección. No es que no lo supieras. Es que hay días en los que pesa más. La escoliosis no siempre duele. A veces duele, a veces no. Pero casi siempre deja una marca

Santiago Rostán
5 ene4 Min. de lectura
bottom of page
