Pilates como complemento: por qué mejora caminatas, gym, correr… y casi todo lo demás
- Santiago Rostán
- hace 2 días
- 4 Min. de lectura
Hay dos tipos de personas que llegan a Pilates.
Los que buscan Pilates como “su entrenamiento principal”.
Y los que vienen con una pregunta muy concreta: “Yo ya hago X… ¿Pilates me suma?”
Camino, corro, voy al gym, hago funcional, hago bici, juego al fútbol, entreno fuerza, hago yoga. Y en algún momento aparece esa sensación: “me falta algo”.
No siempre es falta de intensidad. A veces es falta de estructura. Falta de control. Falta de movilidad. Falta de postura. Falta de un cuerpo que aguante bien lo que vos le estás pidiendo.
Ahí es donde Pilates como complemento suele ser una jugada brillante, porque no compite con tu deporte: lo mejora.
Qué hace Pilates que otros entrenamientos no siempre hacen
Pilates trabaja cosas que muchas rutinas dejan como “detalle”, pero que después te cobran factura:
Fuerza profunda y estabilidad real (centro, pelvis, cintura escapular).
Movilidad útil (no contorsión; movilidad que no te desarma).
Control y coordinación (el músculo correcto en el momento correcto).
Respiración y ritmo (menos tensión, más eficiencia).
Postura dinámica (no “pararse recto”, sino moverse mejor).
Es como ajustar la dirección y el motor de un auto: capaz ya venías andando… pero andabas gastando de más.
Variación 1: Pilates + caminatas (la dupla más subestimada)
Si te dijera la verdad más simple sobre salud y cuerpo, es esta: caminar es una medicina. Y el problema es que mucha gente no camina porque le duele o porque se cansa mal.
Pilates como complemento de caminatas funciona porque:
Te mejora postura (respirar mejor, sostener mejor).
Te estabiliza caderas y columna (menos dolor lumbar).
Te activa glúteos (menos carga en rodillas).
Te suelta rigidez de tobillos/columna (caminata más fluida).
Y lo más lindo: caminás más, sin darte cuenta. Porque el cuerpo deja de protestar.
Una combinación realista que suele rendir muchísimo:
Pilates 2 veces por semana + caminatas 3 a 5 días (20–40 min).
No por épica. Por constancia.
Variación 2: Pilates + gimnasio (fuerza con técnica y menos lesión)
El gym es genial. Pero el gym también es el lugar donde mucha gente se rompe por dos motivos:
Cargas sin control del centro.
Hombros y lumbar compensando todo.
Pilates te da “chasis”. Te enseña a sostener pelvis y columna mientras movés peso. Te organiza las escápulas. Te mejora movilidad torácica y cadera para que no hagas fuerza desde un lugar torcido.
Resultado típico:
levantás mejor, con menos molestias, y progresás más sostenido.
Pilates como complemento del gym también ayuda con algo que nadie menciona: recuperación. Cuando el cuerpo está más organizado, no vivís contracturado todo el tiempo.
Combo que suele funcionar:
Gym 2–4 días + Pilates 1–2 días (según carga).
Si tu gym es muy pesado, Pilates suele quedar perfecto como “día inteligente”.
Variación 3: Pilates + correr (o “quiero correr sin romperme”)
Correr es precioso… y es de las cosas que más lesionan cuando el cuerpo está desorganizado.
¿Qué te desorganiza al correr?
Cadera inestable, glúteo dormido, abdomen profundo apagado, tobillo rígido, caja torácica bloqueada, hombros subidos.
Pilates como complemento para correr suma porque:
Mejora estabilidad de pelvis (menos sobrecarga lumbar).
Fortalece glúteos y centro (mejor zancada).
Mejora movilidad torácica (respirás mejor).
Ordena pies y tobillos (menos impacto “mal distribuido”).
Trabaja asimetrías sin drama.
Lo que cambia no es solo “rendimiento”. Cambia que corrés con menos pelea.
Combo típico runner:
Correr 2–4 días + Pilates 1–2 días.
En semanas de mucho volumen, Pilates puede ser el “seguro” del cuerpo.
Variación 4: Pilates + bici (más potencia con menos cuello y lumbar)
La bici suele traer dos dolores clásicos: cuello/hombros y lumbar.
Pilates complementa porque te abre tórax, te da estabilidad escapular, te baja tensión cervical y te fortalece el centro para sostener postura sin colapsar.
Y si sos de los que pedalean fuerte: Pilates también te ayuda a transferir potencia sin perder alineación.
Combo:Bici 2–5 días + Pilates 1–2 días (ideal cuando aumentás volumen).
Variación 5: Pilates + deportes con cambios de dirección (fútbol, tenis, básquet)
En deportes de giro, aceleración y frenada, las lesiones suelen venir por:
Rodillas que compensan cadera.
Tobillos rígidos.
Pelvis que “baila” sin control.
Centro apagado en el impacto.
Pilates suma porque mejora estabilidad y control de rotación, que es clave para que la fuerza se distribuya y no caiga siempre en la misma articulación.
No te hace “más rápido” directo. Te hace más estable, más eficiente, más resistente a lesión.
Variación 6: Pilates + yoga (fuerza para sostener la movilidad)
Yoga te puede dar movilidad, respiración, presencia. Pero mucha gente se vuelve “móvil sin sostén”: se estira, pero no tiene fuerza profunda para bancar rangos.
Pilates complementa perfecto porque construye estabilidad, control articular y fuerza de centro. Entonces el yoga se vuelve más seguro y más “con cuerpo”.
Combo:
Yoga 1–3 días + Pilates 1–2 días.
Ideal si sentís que te falta fuerza o que te duelen muñecas/lumbar en posturas.
Variación 7: Pilates + funcional (control para que la intensidad no te arrase)
El funcional puede ser espectacular, pero cuando es muy rápido o muy cargado, el cuerpo hace lo que puede.
Pilates le pone freno inteligente: te enseña a estabilizar, a respirar, a no colapsar. Y cuando el cuerpo no colapsa, el funcional empieza a darte resultados sin lastimarte.
Combo:
Funcional 2–4 días + Pilates 1 día (o 2 si venís con dolores).
Variación 8: Pilates como “entrenamiento invisible” para la vida real
Y esta es la variación más importante, porque no entra en ninguna categoría deportiva:
Pilates complementa tu vida.
Si trabajás sentado, si tenés estrés, si dormís medio mal, si estás rígido, si vivís con los hombros arriba… Pilates te ordena el cuerpo para que el día a día no te destruya.
A veces el mejor complemento no es para correr más. Es para vivir con menos tensión.
Cómo elegir la combinación ideal (sin hacer un Excel)
Te tiro una guía simple:
Si estás cansado pero querés moverte: Pilates + caminatas.
Si entrenás fuerte en gym: Pilates para técnica, postura y recuperación.
Si corrés y te molesta algo: Pilates para estabilidad y movilidad útil.
Si hacés yoga y te falta fuerza: Pilates para sostén.
Si hacés funcional y vivís contracturado: Pilates para control y respiración.
La idea no es sumar por sumar. Es sumar lo que te falta.
Cierre sutil
Para mí, el valor de Pilates como complemento es que no te pide abandonar nada. Te pide mejorar la base.
Y cuando la base mejora, todo lo otro se vuelve más disfrutable: caminás mejor, levantás mejor, corrés mejor, respirás mejor, te lesionás menos y te sentís más dueño del cuerpo.
